Los fertilizantes son compuestos nutritivos elaborados por el hombre que, generalmente, son de origen mineral, animal, vegetal o sintético. Dentro de los fertilizantes químicos están los elaborados con los nutrientes principales para la tierra, que son nitrógeno, fósforo y potasio. No obstante, el uso frecuente de este tipo de productos afecta la calidad de los cultivos y los suelos. Es por ello que en Labber contamos con fertilizantes minerales, perfectos para reducir los impactos y efectos nocivos. Descubra en nuestro artículo por qué y cómo combinar ambos tipos de fertilizantes.
¿Qué es la huella de carbono para los fertilizantes químicos?
Para comenzar es necesario entender los impactos que tienen los fertilizantes químicos en el medio ambiente. Uno de los más importantes es la huella de carbono que desprenden. Este comprende el proceso de producción, transporte y uso de fertilizante químico convencional que emiten gases de efecto invernadero, especialmente el dióxido de carbono (CO2) y óxido nitroso (N2O). Este tipo de gases contribuyen al calentamiento global, razón por la cual hay que pensar en sus consecuencias antes de adquirirlo y aplicarlo a nuestros cultivos.
¿Es mejor utilizar Urea o Nitrato Amónico?
Tanto para contribuir al medio ambiente como proteger los nutrientes de los suelos en cosecha pueden haber dudas entre cuál fertilizante usar. Los más comunes son la urea y el nitrato de amonio. Ambos son fertilizantes químicos, sin embargo, durante la producción, los fertilizantes con base en nitrato emiten más dióxido de carbono que la urea. No obstante, durante la fase de aportación, la situación cambia ya que la urea libera el CO2 almacenado en la molécula durante el proceso de aplicación al suelo. Además, se emite más óxido nitroso a partir de la urea por el proceso de nitrificación. La huella de carbono total de los fertilizantes con base en nitrato es más baja que la de la urea.
Durante las etapas del ciclo de vida de los fertilizantes se emiten gases de efecto invernadero. Para poder comparar las diferentes emisiones de gases, se ha creado la unidad equivalente kg CO2-eq / Kg de N. Lo primero que surge de esta medición es que diferentes tipos de fertilizantes poseen distintas huellas de carbono. Y, en cada paso del proceso se emite una huella de carbono distinta, derivando en una huella de carbono total.
Alternativa para reducir la huella de carbono en los cultivos
Cómo ha podido notar, los fertilizantes químicos contribuyen a potenciar el efecto invernadero a través de la huella de carbono. Es por eso que en la actualidad se han desarrollado alternativas para fertilizar sin afectar el medio ambiente. En Labber, por ejemplo, hemos desarrollado una línea de fertilizantes minerales los cuales reducen el impacto en los suelos y disminuyen las cargas de carbono provenientes de todo el proceso.
El Agro Restaurador de suelos de Labber es un producto proveniente de la minería el cuál aporta -a parte de nitrógeno, potasio y fósforo- calcio. Este elemento es clave para reducir el impacto sobre los suelos que tiene la huella de carbono. De este modo, el calcio neutraliza la acidez en el suelo, favoreciendo que los nutrientes permanezcan más tiempo entre cultivo y cultivo al combatir la aridez.
El nitrógeno, un factor a tener en cuenta
El nitrógeno es un elemento clave en nuestro planeta y también es utilizado para fortalecer y mejorar los cultivos. Sin embargo, como componente de los fertilizantes químicos no se retiene en el terreno abonado por un buen periodo de tiempo lo cuál aumenta la frecuencia en que debe aplicarse.
En este sentido, el uso excesivo en los cultivos de alimentos sofoca la vida silvestre en lagos y estuarios, contamina las aguas subterráneas e incluso incrementa la temperatura global incrementando el cambio climático. Este tipo de fertilizante está siendo utilizado en exceso entre 30% y 60% en algunos cultivos intensivos de alimentos. Una vez diseminados en los campos los compuestos del nitrógeno se desprenden en cascada en el ambiente. Alterando nuestro mundo a veces en forma muy perjudicial y sin medir consecuencias a futuro.
Por ende, se debe encontrar un equilibrio entre los fertilizantes químicos y minerales para que de esta forma se puedan producir cultivos de calidad. En Labber hemos desarrollado Ormin para el uso responsable del nitrógeno. Se trata de un producto que mezcla a partes iguales el Agro Restaurador de suelos (que incluye nitrógeno) y materia orgánica proveniente de mezcla compostada con aditivos. La materia orgánica atrapa el nitrógeno en el aire y a su vez estabiliza los niveles en el suelo durante todo el proceso de cosecha. Además gradualmente puede reemplazar la úrea, disminuyendo el uso de fertilizantes químicos y aumentando la aplicación de los minerales.
Fertilizantes químicos más fertilizantes minerales, una combinación ganadora
Además del costo energético y ambiental que supone la producción de fertilizantes químicos, es necesario también, tener en cuenta el costo ambiental y económico de la aplicación de esos fertilizantes a los cultivos. Por esta razón, es muy importante al momento de aplicarlos, tener en cuenta estrategias de manejo. Las cuales permitan atenuar en parte esas pérdidas y maximizar la absorción por parte de las plantas.
En ese sentido, nuestros productos se especializan en mejorar la absorción de los nutrientes y disminuir la dependencia de los fertilizantes químicos. Nuestros fertilizantes minerales libres de excipientes no se lavan ni se evaporan. Así se optimiza la cantidad de fertilizante que debe aplicarse y se reducen costos durante la cosecha.
Es momento de crear un equilibrio entre los fertilizantes químicos y los minerales sin llegar a los excesos para no generar consecuencias negativas tanto en el medio ambiente como en la calidad de los cultivos de consumo. En Labber podrás encontrar fertilizantes orgánicos que harán de tus cultivos, unos de mejor calidad. Por medio de nuestra línea de atención en Ventas y Mercadeo: (+57) (311) 603 35 22 podrás adquirirlos o consultar con nosotros si tienes alguna pregunta sobre nuestros productos (+57) (310) 474 45 25.